Las rosas en los viñedos

Allá por el 1475, el rey de España, Fernando V de Castilla, cuya esposa era la reina Isabel I de Castilla, recibía constantes reclamos sobre unos viñedos que según la reina, no tenían gracia. Para complacerla, el rey decidió “adornarlo”, plantando rosales al rededor del mismo. La reina maravillada por el cambio estético pidió que se plantaran rosales en todos los viñedos del reino.

La realidad que el motivo no es decorativo sino preventivo. ¿Pensabas que su función era meramente decorativa? Más allá de esto, las rosas en los viñedos cumplen una función preventiva. ¿Cómo? Tanto las vides como las rosas se ven afectadas por un cierto tipo de hongo; las rosas al ser más sensibles a éste, muestran los primeros síntomas, alertando a los viticultores que el viñedo será el próximo en ser atacado.

Una señal de la presencia de este hongo es porque aparece un polvo blanco, o puntos amarillos que cubre las hojas de la cepa. Si llega a atacar a la uva, ya no crecerá y se terminará cayendo.

Otra de las razones por las que se siembra rosas junto a los viñedos es alejar lo más posible de las uvas a los pájaros y otros animales terrestres que quieran alimentarse del dulzor de las uvas.