Una solera de más de 900 años de edad

Iglesia-Leon-Real_Colegiata_de_San_Isidoro

La Real Colegiata de San Isidoro de León cuenta, además de su patrimonio monumental románico, con tesoro enológico de singular riqueza.

Cuenta la historia que en el siglo XII San Martino, canónigo de la misma y gran escritor, llenó de vino por primera vez una barrica de cedro y está reposó por siglos en algún rincón de los sótanos de esta Real Colegiata. Las fuerzas napoleónicas, en su expolio, la dejaron intacta – tal vez los gavachos tenían otras prioridades-.

La Barrica, según el abad, está encerrada en un lugar con la exacta posición, temperatura y luz; para acceder a ella es necesario utilizar 2 llaves que conservan el administrador y el abad respectivamente. Su capacidad es de 176 litros -11 cántaras-; nadie ha podido fotografiar esta barrica.

Cada Jueves Santo, se dice, en esta Real Colegiata se efectúa un ritual. Los portadores de las llaves se reunen y extraen de la cuba 3/4 de litro, aunque reponen con el doble de esa cantidad de mosto para afrontar la evaporación y la abosorción de la madera.

Es un vino añejo, una solera -ingleses y franceses dirían Brandy y Cognac- con una madre de más de 900 años, tal vez el más viejo vino del mundo. Sólo los miembros de este cabildo pueden probar esta vino en la comida del Jueves Santo.

Datos tomados de la agencia EFE 2010-04-01.