Verdades a medias del mundo del vino

Cinco cosas sobre el vino, que no son como pensabas

Muchas veces, damos por buenas creencias populares que no son en absoluto ciertas y que nos limitan en gran manera a la hora de disfrutar de un buen vino y una buena comida. Vamos a desmitificar algunas de ellas.

1. El vino blanco tiene menos calorías que el tinto. Depende y muchas veces no es verdad. Las calorías de un vino las determina el grado alcohólico y el azúcar residual del vino.

Existe mucha confusión respecto al origen del azúcar en el vino. El azúcar natural que contienen las uvas, fermenta y se transforma en alcohol. A veces se añade un poquito de mosto concentrado que incrementa los niveles de azúcar y redondea el vino. Esta, es una práctica legal y habitual, tanto en vinos blancos como en vinos tintos en todo el mundo.Dicho esto, ya sabemos que el color y las calorías del vino no están relacionados.

2. Vino blanco para pollo o pescado, vino tinto para carne roja.Si prefieres beber tinto en lugar de blanco, debes saber que no hay ningún motivo por el que no puedas tomarlo con un pescado. Evidentemente, evita tintos con mucho cuerpo para acompañar a pescados blancos de sabores suaves, ya que el vino, dominará y anulará los sabores del pescado.

El maridaje del vino con la comida se basa, principalmente, en una preferencia personal en la que hay que tener en cuenta, la intensidad de los sabores para lograr la armonía. Una combinación que por ejemplo yo creo que funciona muy bien es Humberto Canales Pinot Noir de Argentina con un bonito con tomate, un plato excelente en esta época del año.

3. Hay que decantar el vino y dejarlo respirar.No siempre es cierto. Para poder apreciar mejor el sabor y aroma de un vino con madera o con mucho cuerpo, se recomienda que, tras abrirlo, hay que decantarlo y darle un tiempo para que “respire”. La manera correcta de airear un vino consiste en decantarlo.

El efecto que buscamos, podría equipararse al mismo de abrir las ventanas para que entre aire fresco. El tiempo de reposo dependerá del vino. Yo, os animo a que decantéis media botella de uno de vuestros vinos tintos favoritos y lo comparéis con la otra media no que no hayáis decantado para ver si podéis notar la diferencia.

4. Los vinos orgánicos están libres de químicos.Aunque durante el cultivo de las uvas no se utilizan productos químicos, durante la fermentación se producen sulfitos de manera natural, pero además, en el momento de embotellarlo, está legalmente admitido añadir más sulfitos para estabilizar el vino y evitar que se oxide.

Algunas personas son más sensibles que otras al azufre y, erróneamente, creen que en los vinos orgánicos tienen una alternativa. Es importante leer la información impresa en la contra etiqueta para estar seguro de si el vino contiene o no sulfitos.

5. Los vinos rosados son de calidad inferior. En términos generales, no es cierto. El mosto es incoloro y es la piel de la uva es la que proporciona el color. Los vinos rosados se obtienen a partir del mosto de uvas tintas que han tenido muy poco contacto con las pieles. Por ello, un vino rosado de buena calidad puede ser tan bueno, o incluso mejor, que un vino tinto o un blanco joven.

El vino rosado es un acompañamiento excelente para una gran variedad de platos, tanto de pescado como de carnes blancas.

Mark ONeill es fundador de TheWinePlace.es y experto en vinos internacionales.

Publicado en: Vinetur.com